
Adjunto un interesante articulo de las playas de Mazarrón, las cuales no son muy conocidas por el turista playero, pero sí por buceadores que buscan esas aguas claras y limpias que esconde grandes tesoros de barcos hundidos.
Treinta y cinco kilómetros de agreste litoral, entre Calnegre y El Mojón,convierten a la localidad murciana de Mazarrón en uno de los destinos más demandados por el turismo de sol y playa.
Pero eso no es todo.
Limitando por el sur con el territorio del Parque Natural de Calnegre y Cabo Cope y, por el norte, con las estribaciones de la Sierra de la Muela cartagenera, el municipio murciano de Mazarrón se divide en dos almas contrapuestas: una nostálgica que mira al interior, hacia las ahora abandonadas minas a cielo abierto y el espejismo opaco de los invernaderos, y otra, marinera y amable, pura esencia mediterránea, que ofrece al visitante la nada desdeñable cifra de 32 playas.
Playas borradas de un plumazo del mapa de carreteras, pero que están ahí, bien pegadas a la bahía y sus caprichos volcánicos: hay para elegir entre calas
rocosas apenas accesibles, reservadas a la práctica del nudismo, y arenales que ondean la excelencia de la bandera azul europea en lo más alto.
Tres son las formas de acceder al litoral desde la villa de Mazarrón: una bordea los picos del Morrón Blanco y El Cantar, siguiendo la N-332 en dirección
a Águilas, y luego busca la costa por la Cañada del Gallego.
Este camino conduce a las playas de arena más occidentales del municipio, junto a las
Puntas de Calnegre: Parazuelos, Palomerico y Percheles.
La otra sigue la rambla de Las Moreras y desemboca directamente en el poblado de Bolnuevo, convertido en un núcleo turístico de creciente peso.
Aquí el asfalto, trazado con la precisión del tiralíneas,deja a un lado las casas bajas y el Mediterráneo y al otro, las fantásticas formas de las Gredas o
Erosiones de Bolnuevo hasta llegar a la punta del Rincón donde se transforma
en una polvorienta y angosta pista de tierra y da paso a otra sucesión de calas invadidas por rocas: Piedra Mala, Cueva de Los Lobos, La Grúa o Cala
Leño, en la pedanía de Moreras, paraísos naturistas.
Los productos de la huerta y el mar son la base de la gastronomía de Mazarrón, así
que no hay que desaprovechar la ocasión de degustar los exquisitos salazones de
pescado –hueva, mojama, atún y bonito–.
También son platos típicos y deliciosos el rape a la mazarronera, el ajotomate y la
albóndigas de merluza.
La tercera opción sigue, también desde la villa, la N-332 en sentido opuesto, hacia Cartagena, y desemboca en el núcleo urbano del Puerto de Mazarrón por la torre vigía de Santa Isabel, un eslabón más de la red de alerta construida durante la época
de los Reyes Católicos para prevenir las incursiones de los piratas berberiscos.
El puerto deportivo, recién renovado, se aprieta contra el Cabezo del Puerto y
la Punta de los Aviones, el punto que cierra por el suroeste la bahía de Mazarrón.
Playas de Mazarrón
Publicado por
David Hidalgo
en
10:57
Etiquetas: playas de Mazarrón
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